La ciudad de Nueva York despidió este lunes al músico Willie Colón, uno de los referentes más influyentes de la salsa, durante una misa fúnebre pública celebrada en la Catedral de San Patricio. El artista murió el 21 de febrero a los 75 años, y su funeral reunió a familiares, amigos y seguidores que acudieron para rendirle homenaje en el corazón de Manhattan.

El trombonista, compositor y productor —cuyo nombre real era William Anthony Colón Román— falleció en el NewYork-Presbyterian Hospital, según informó su familia. La ceremonia se realizó tras un fin de semana de velatorios privados y públicos, mientras que el entierro se programó de forma privada.

Alejandro Miguel Colón (c) junto Julia Colón Craig (c-d), hijo y esposa del fallecido cantante Willie Colón, reaccionan al finalizar una misa pública con motivo de su funeral este lunes, en la Catedral de San Patricio en Nueva York (Estados Unidos). EFE/ Ángel Colmenares.

La misa fue transmitida en directo a través del canal de YouTube de la catedral y se desarrolló en español e inglés, reflejando el legado cultural del artista en la comunidad latina de Estados Unidos.

Durante la ceremonia, Diego Colón, uno de sus cuatro hijos, ofreció el primer mensaje de despedida y recordó la huella que su padre dejó en la música y en quienes lo rodearon.

Personas sostienen el féretro del cantante Willie Colón este lunes, al finalizar una misa pública con motivo de su funeral en la Catedral de San Patricio en Nueva York (Estados Unidos). EFE/ Ángel Colmenares.

“Dejó una sombra gigantesca. El mundo cambió con su música… y quienes realmente lo conocieron cambiaron con su amor”, expresó.

Más tarde, su hijo Alejandro Miguel Colón compartió que el músico siempre había deseado que su funeral se realizara en la emblemática catedral de Manhattan. “Lo logramos”, afirmó ante los asistentes.

Admiradores se reunieron en Nueva York la mañana del lunes para rendir homenaje a Willie Colón. Foto: AP

El obispo Joseph A. Espaillat presidió la homilía y destacó tanto las raíces del artista como su dimensión espiritual. “Podemos decir que es hijo del Bronx o de Puerto Rico, pero lo más importante es que es un hijo de Dios”, expresó el religioso durante el servicio.

El líder religioso invitó a los asistentes a recordar el legado del músico con esperanza y a considerar la ceremonia como un momento para celebrar su vida.

Foto: EFE/ Ángel Colmenares.