Autoridades de Nuevo México, en Estados Unidos, iniciaron una investigación en el “Rancho Zorro”, propiedad del fallecido Jeffrey Epstein, acusado de depredador sexual, luego de que documentos del caso revelaran la posibilidad de que allí estuvieran enterradas varias de sus víctimas.
El Departamento de Justicia informó que el operativo inició el 9 de marzo, bajo la dirección del fiscal general Raúl Torres, con el apoyo de fuerzas policiales locales y estatales.
En total, serán inspeccionadas alrededor de 4 mil hectáreas en las que, según sobrevivientes y testigos, se habrían cometido abusos sexuales contra adolescentes y jóvenes, como en otras propiedades del magnate, como Nueva York, Florida y las Islas Vírgenes. Sin embargo, a diferencia de esos lugares, el predio de Nuevo México nunca fue objeto de una investigación exhaustiva por parte de las autoridades.
La revelación de alrededor de tres millones de documentos vinculados al caso por parte del Departamento de Justicia de EE. UU. puso en la lupa varios lugares y figuras que habían quedado al margen del escrutinio público, como el “Rancho Zorro”.
Según algunas víctimas, este espacio era uno de los lugares donde Epstein recibía a hombres poderosos y donde presuntamente ocurrían abusos sexuales contra menores.
Incluso hay rumores de que Epstein inició proyectos en el rancho para embarazar a jóvenes para “expandir su ADN”.
Además, existe la posibilidad de que al menos dos niñas extranjeras hayan sido enterradas en el predio por órdenes de Epstein, luego de morir estranguladas. Sin embargo, esas afirmaciones no han sido comprobadas por las autoridades.























