La ministra María Estela Ríos González provocó reacciones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al afirmar que las personas nacidas mediante reproducción asistida “podrían no formar parte de la familia”. El comentario se dio durante la discusión de un proyecto del ministro Arístides Guerrero García, que buscaba garantizar que las mujeres víctimas de violencia en Chihuahua fueran atendidas exclusivamente por una Fiscalía Especializada.
El origen del caso se remonta a 2021, cuando el Congreso de Chihuahua aprobó reformas para ampliar las facultades de dicha Fiscalía hacia la atención de la familia. Sin embargo, legisladores locales consideraron que esto representaba un retroceso en la protección de los derechos de las mujeres, lo que llevó el tema al Pleno de la Corte.
El proyecto del ministro Guerrero planteaba invalidar las normas que extendían la competencia de la Fiscalía a la familia, argumentando que debía centrarse en mujeres víctimas de violencia. La ministra Ríos se opuso, señalando que un diseño integrado permitiría atender también a niñas, niños y adolescentes, quienes suelen ser víctimas colaterales de la violencia de pareja.
En su intervención, Ríos reconoció que la violencia afecta mayoritariamente a mujeres, pero insistió en que la protección no debe limitarse al ámbito individual, sino también al familiar. Fue en este contexto cuando expresó la frase sobre nacimientos in vitro, que generó críticas inmediatas.
El proyecto no alcanzó los votos suficientes para invalidar la norma, por lo que la Fiscalía Especializada en Chihuahua mantendrá sus facultades para atender a las familias. Sin embargo, el comentario de la ministra Ríos fue cuestionado por abogadas y especialistas.























