Ecuador y Estados Unidos formalizaron la apertura de la primera oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) en el país andino, para combatir a los grupos del crimen organizado internacional.
El acto se llevó a cabo el miércoles, en Quito, y fue encabezado por el ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg.
Además de la apertura de la oficina, se creó una nueva unidad policial que permitirá a ambos países mejorar su capacidad conjunta para “identificar, desmantelar, y llevar ante la justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas, y financian el terrorismo”.
Reimberg también aseguró que los trabajos del FBI con la Policía ecuatoriana iniciarán “de inmediato”, ya que ya hubo “capacitación y preparación” previa.
Es importante señalar que, en la firma del memorando, estuvo presente el encargado de Negocios de la embajada estadounidense, Lawrence Petroni, quien catalogó el hecho como un “hito muy importante” en la cooperación entre ambos países.
El diplomático recordó que equipos del FBI ya han colaborado antes con las fuerzas de seguridad ecuatorianas: la primera en 2023, tras el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio. Por su parte, la segunda fue en 2025, cuando un carro bomba explotó en los exteriores de unas oficinas pertenecientes a la familia del presidente Daniel Noboa, en Guayaquil.
Cabe mencionar que Estados Unidos se ha convertido en un socio clave para Ecuador en la “guerra” que el presidente Noboa declaró desde inicios de 2024 contra las bandas criminales, a las que catalogó de “terroristas” por ser las causantes de la peor crisis de violencia de la historia del país.























