La familia de Alberto Gutiérrez Reyes, fallecido en California bajo custodia del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), acusó que el mexicano había solicitado atención médica, pero no la recibió a tiempo, por lo que murió.

“Lo trataron peor que a un animal, no lo ayudaron”, declaró Patricia Martínez, esposa del mexicano fallecido la madrugada del pasado 27 de febrero.

Desde que Gutiérrez Reyes, de 48 años, fue recluido en el Centro de Detención en Adelanto (California), la pareja se comunicaba casi todas las noches; por ello, Patricia pudo notar cómo la salud de su esposo se iba deteriorando.

Casi una semana antes de su muerte le contó que tenía fiebre, dolor en el pecho y tos.

“Yo le insistí que les pidiera ver a un médico; me dijo que desde días antes había llenado unos papeles y les había dicho que estaba enfermo, pero no le hicieron caso”, contó.

Supo que algo estaba mal cuando su esposo no se comunicó al día siguiente como acostumbraba. Posteriormente, se enteró de la muerte por el Consulado de México en San Bernardino.

Por su parte, en un comunicado, ICE dijo que el 25 de febrero Gutiérrez Reyes reportó sentirse débil. Dos días después fue declarado muerto, aunque no reveló las causas del deceso.

Ante ello, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México exigió una investigación, y la concejala de Los Ángeles, Eunisses Hernández, que representa el distrito donde vive la familia, lamentó el alto número de inmigrantes fallecidos bajo custodia del ICE, y criticó el Gobierno del presidente Donald Trump al considerar que “no valora la vida humana”.