Cada año, alrededor de 4.9 millones de niños mueren en el mundo antes de cumplir cinco años, de los que hasta 2.3 millones son recién nacidos, informó este miércoles un informe de la Organización Mundial de Salud (OMS).

De acuerdo con el estudio, un 58 por ciento de los fallecimientos se concentra en África, mientras que otro 25 por ciento, en el subcontinente indio, que comprende India, Pakistán, Bangladés, Nepal y Bután.

El informe señaló que “el mundo ha logrado avances notables a la hora de salvar la vida de los niños, pero muchos siguen muriendo por causas evitables”. Al respecto, detalló que la mortalidad infantil se ha reducido en más de la mitad a nivel global desde el año 2000, aunque el ritmo de reducción se ralentizó en más de un 60 por ciento desde 2015.

También recordó que los niños que viven en conflictos y crisis tienen casi tres veces más probabilidades de fallecer antes de cumplir los cinco años.

Específicamente en África en 2024, la malaria se mantiene como la principal causa de muerte, mientras que más de cien mil menores murieron por desnutrición.

Por otro lado, aproximadamente 2.1 millones de niños, adolescentes y jóvenes de entre 5 y 24 años murieron ese año, siendo las enfermedades infecciosas y las lesiones las principales causas entre los más pequeños de ese rango de edad.

Los investigadores concluyeron que es necesario aumentar las inversiones en salud infantil para reducir estos millones de muertes que en su mayoría son evitables.