Al menos 15 activistas de Greenpeace Bélgica de seis nacionalidades distintas fueron detenidos la madrugada del jueves tras intentar colgar una lona en la fachada del edificio de la Comisión Europea (CE) en Bruselas con la que acusaban a los líderes europeos de ceder ante las exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump.

Los 15 escaladores eran procedentes de Austria, Bélgica, Alemania, Croacia, Francia y Polonia.

Tras el intento frustrado de desplegar la pancarta, los activistas proyectaron en la misma fachada la tipografía ‘Trump Tower’ (Torre Trump), en referencia a uno de los rascacielos propiedad del presidente estadounidense en Nueva York, junto a la frase «Resistid a la agenda de Trump».

Además, las autoridades interrumpieron la proyección emitida desde una furgoneta, aunque no especificaron el número concreto de arrestos.

La acción de Greenpeace tuvo lugar frente al edificio donde los 27 jefes de Estado y de gobierno de la UE se reunieron para debatir la reacción de la UE ante la guerra en Oriente Medio y el consiguiente aumento de los precios de la energía, entre otros asuntos.

Los activistas protestaron por «la falta de resistencia ante las violaciones del derecho internacional por parte de EE. UU.» y denunciaron que «la mayoría de líderes de la UE se han mostrado reacios a condenar o han apoyado abiertamente» los recientes ataques a Venezuela e Irán, y las amenazas contra Cuba, subrayó la ONG en un comunicado.

También criticaron «la continua dependencia» de la UE a las importaciones de petróleo y gas estadounidenses, así como «la eliminación de las protecciones para el medioambiente, la salud pública y la privacidad; la eliminación de impuestos a las grandes corporaciones tecnológicas», presionados por la Administración Trump y grupos de presión empresariales, de acuerdo con Greenpeace.

Los líderes de la UE comenzaron este jueves una cumbre centrada en discutir la respuesta a la escalada bélica en Oriente Medio, pero también la ayuda a Ucrania, en riesgo por el veto de Hungría; y la mejora de la competitividad europea, amenazada ahora por el impacto del encarecimiento de la energía.