El atleta mexicano Erick Portillo firmó una actuación memorable al conquistar la medalla de plata en el salto de altura durante el Mundial de Atletismo de pista cubierta celebrado en Torun.

Portillo logró superar el listón en 2.30 metros en su tercer intento, una marca que no solo le aseguró el podio, sino que también lo colocó en la historia del atletismo mexicano.

El oro fue para el ucraniano Oleh Doroshchuk, quien también registró 2.30 metros, pero sin cometer fallos, lo que le permitió quedarse con el título mundial. Esta marca es considerada la más baja en la historia para ganar esta prueba en pista cubierta.

El podio lo completaron el jamaiquino Raymond Richards y el surcoreano Sanghyeok Woo, ambos con 2.26 metros, quedándose este último sin la posibilidad de conseguir su tercer campeonato mundial bajo techo.

La medalla de Portillo representa un logro sin precedentes para México en esta disciplina, superando los históricos bronces de Ernesto Canto en 1987 y Alejandro Cárdenas en 1999.