Al menos 11 personas perdieron la vida y tres permanecen desaparecidas tras el incendio de una planta de componentes automotrices en la ciudad de Daejeon, en el centro de Corea del Sur.

El percance ocurrió la noche del viernes, pero hasta este sábado los equipos de rescate continuaban buscando a las víctimas entre los escombros de la fábrica calcinada. Por los hechos, hay al menos 59 personas lesionadas, de las que 35 se reportan graves.

Se sabe que 170 trabajadores se encontraban dentro de la planta cuando las llamas, que se propagaron rápidamente, asolaron el edificio.

Por temor a que se derrumbara la estructura, los bomberos no pudieron ingresar en la fábrica al inicio de las labores de extinción del incendio, que se complicaron por la presencia de 200 kilogramos de sodio dentro de las instalaciones.

La Agencia Nacional de Bomberos emitió una orden para movilizar efectivos a nivel estatal al considerar que la magnitud del incidente superaba la capacidad de respuesta de las autoridades locales y, tras 10 horas y 30 minutos aproximadamente, las llamas fueron extinguidas por completo.

Las causas del incendio se desconocen, recogió Yonhap, que añadió que testigos de lo ocurrido reportaron una explosión