La esquiadora Sofia Goggia conquistó su primer Globo de Cristal en la disciplina de supergigante tras imponerse en la final de la Copa del Mundo de esquí alpino, celebrada en Lillehammer. Con una actuación sólida y precisa, la italiana logró el mejor tiempo de la jornada y aseguró el título de la especialidad.
Goggia, quien partió en la séptima posición, firmó un registro de 1:29.23, suficiente para superar a sus principales rivales en una prueba de alta velocidad. La alemana Kira Weidle había marcado inicialmente el mejor tiempo, pero fue superada por la italiana por 60 centésimas. Posteriormente, la suiza Corinne Suter también rebasó a Weidle para colocarse en la segunda posición.
Este triunfo representa un logro significativo en la carrera de Goggia, quien ya contaba con cuatro Globos de Cristal en descenso, pero aún no había conseguido el título en supergigante.
Su desempeño destacó por una bajada limpia, agresiva y sin errores, manteniendo una velocidad promedio cercana a los 100 kilómetros por hora en un trazado exigente.
La prueba reunió a las mejores 25 esquiadoras del circuito, aunque solo las primeras 15 sumaron puntos para la clasificación general. La intensidad y el nivel competitivo marcaron una jornada clave en el cierre de temporada.
Por su parte, la italiana Laura Pirovano, quien había asegurado el Globo de Cristal el día anterior en otra categoría, finalizó en la posición 13.
La competencia también estuvo marcada por la despedida de la eslovena Ilka Štuhec, quien puso fin a su carrera deportiva tras esta prueba. Su participación cerró una etapa destacada en el esquí alpino internacional.
Con este resultado, Goggia consolida su lugar entre las mejores esquiadoras del mundo y amplía su palmarés con un título que hasta ahora se le había resistido.
El cierre de la Copa del Mundo deja actuaciones memorables y confirma el alto nivel competitivo del esquí alpino en la actualidad.


























