Irán anunció que rechazó la propuesta de paz de 15 puntos enviada por Estados Unidos en la que le exigía desmantelar sus programas nucleares, por lo que horas después la Casa Blanca advirtió que el presidente estadounidense, Donald Trump, está dispuesto a “desatar el infierno” si no hay avances en las negociaciones.
La mañana de este miércoles, la República Islámica dio a conocer su postura a través de Press TV, canal en inglés de la televisión pública iraní, que citó a un funcionario anónimo asegurando que Teherán no aceptará un alto al fuego bajo las condiciones planteadas por Washington.
La propuesta estadounidense, transmitida por mediadores paquistaníes, buscaba poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 en Medio Oriente. Sin embargo, Irán respondió que pondrá fin a la guerra únicamente cuando se cumplan sus propias condiciones, y que continuará con sus operaciones militares en la región.
Según Press TV, Irán presentó un plan alternativo de cinco puntos que incluye: el cese de asesinatos de sus funcionarios, garantías de que no se emprenderán nuevas guerras contra el país, reparaciones por los daños ocasionados, el fin de las hostilidades y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz. Estas demandas, especialmente las reparaciones y el control del estrecho, son vistas como difíciles de aceptar para Estados Unidos debido al impacto en el suministro energético mundial.
Más tarde, la portavoz de la presidencia, Karoline Leavitt, afirmó que el diálogo con Irán está abierto, pero dejó en claro que Washington considera que el tiempo para alcanzar un acuerdo es limitado.
En rueda de prensa, señaló que “si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entiende que ha sido derrotado militarmente y que lo seguirá siendo, el presidente Trump se asegurará de que sean golpeados más fuerte que nunca antes”.
“El presidente Trump no bluffea y está preparado para desatar el infierno. Irán no debería equivocarse de nuevo”, agregó Leavitt.
Es importante señalar que, según autoridades estadounidenses, las operaciones en Irán durarán entre cuatro y seis semanas. Hasta el momento, han transcurrido tres desde el inicio de la ofensiva.






















