Las inéditas elecciones judiciales en México de junio del año pasado, durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), fueron una “simulación electoral” que estuvo marcada por irregularidades y falta de transparencia, concluyó un informe coordinado por la Fundación Konrad Adenauer.

La elección popular de más de 800 jueces y magistrados culminó con una participación del 13 por ciento del censo electoral (cerca de 13 millones de personas), lo que evidencia que estuvo “mal diseñada y organizada”, apuntaron los autores del estudio.

Desde la Fundación Konrad Adenauer, de ideario democristiano y ligada a la conservadora formación alemana CDU, aseguraron que estas elecciones estaban orientadas a “subordinar” el poder judicial a los “intereses” del Ejecutivo, provocando una simulación electoral para generar ventajas estructurales en ciertas candidaturas.

Esta afirmación la sustentaron en el hecho de que todos los miembros electos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SJCN), máximo tribunal de México, fueron respaldados por el gobierno, al igual que el 65 por ciento de los magistrados federales y el 42 por ciento de juzgadores federales.

El informe, de más de 200 páginas, también alertó sobre los efectos de inducción en el voto que tuvieron la presencia de propaganda electoral de determinados candidatos, además de las diversas irregularidades registradas durante el día de la votación, como la presencia de funcionarios que “influenciaron” el voto, la existencia de propaganda no autorizada o la falta de supervisión en el traslado de las papeletas.

Asimismo, hubo “nula competencia” en algunas contiendas electorales porque en 43 candidaturas a nivel federal tan solo se presentó un candidato.