El Ministerio de Deportes de Irán anunció la prohibición de que selecciones nacionales y clubes compitan en países considerados “hostiles”, una medida que impacta directamente en el calendario internacional del deporte iraní.
La decisión responde al contexto de tensión con Israel y Estados Unidos, ya que, según las autoridades, no existen garantías de seguridad para atletas y delegaciones.
Uno de los primeros efectos se vería en el partido entre el club iraní Tractor y el Shabab Al Ahly de Emiratos Árabes Unidos, que estaba programado en Arabia Saudí. La instrucción oficial es solicitar a la Confederación Asiática de Fútbol el cambio de sede.
La medida también se da en medio de la polémica con la selección femenina iraní, que recientemente participó en la Copa Asiática en Australia. Parte del plantel fue criticado por no cantar el himno nacional en su debut, lo que derivó en señalamientos internos y solicitudes de asilo por parte de algunas jugadoras.
En el plano internacional, la situación podría tener implicaciones rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Irán ya está clasificado y forma parte del Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Sin embargo, ante la complejidad de jugar en territorio estadounidense, el país ha explorado alternativas para disputar sus partidos en otra sede, incluyendo México, aunque la FIFA no ha autorizado cambios hasta el momento.
La decisión refleja cómo los conflictos geopolíticos pueden impactar directamente en el deporte, alterando calendarios, sedes y la participación de selecciones en torneos internacionales.


























