El Ejército de Corea del Norte realizó una nueva prueba de propulsión de misiles como parte de su plan quinquenal de desarrollo militar, aprobado en febrero durante el último congreso del Partido de los Trabajadores. El líder Kim Jong-un supervisó el ensayo, que busca fortalecer las capacidades estratégicas del régimen. La información fue difundida por la agencia estatal KCNA este domingo.
La prueba consistió en el uso de un motor de combustible sólido de alto empuje, fabricado con material compuesto de fibra de carbono, que alcanzó un máximo de 2,500 kilonewtons (kN). Según medios surcoreanos, este motor estaría destinado a los nuevos misiles balísticos intercontinentales Hwasong-20, actualmente en desarrollo.
KCNA no precisó el lugar ni la fecha exacta de la prueba, aunque destacó que se trata de un avance clave para la modernización de las fuerzas estratégicas. Kim Jong-un afirmó que el resultado es de “gran importancia” para elevar el poderío militar del país y cumplir con la estrategia nacional definida en el congreso partidista.
Además del ensayo con misiles, el líder norcoreano supervisó pruebas con tanques de combate y visitó una base de entrenamiento de fuerzas especiales. Estas actividades forman parte de un calendario militar que busca reforzar la disuasión y la preparación operativa.
El noveno Congreso del Partido de los Trabajadores, celebrado en febrero, estableció la dirección política del país para los próximos cinco años. El enfoque principal es impulsar la capacidad de disuasión militar y fortalecer el desarrollo nuclear, en línea con la estrategia de seguridad nacional.























