Este domingo, el papa León XIV lanzó un llamado a la paz durante la misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano. Ante decenas de miles de fieles, el pontífice exhortó a deponer las armas y recordó que “Dios es amor” y no puede ser invocado para justificar ninguna guerra. La celebración marca el inicio de la Semana Santa y fue la primera presidida por León XIV desde su elección en mayo pasado.
Durante la homilía, el papa —nacido Robert Prevost y primer pontífice estadounidense de la historia— subrayó que Jesús, como rey de la paz, nunca recurrió a la violencia. Sus palabras resonaron en el contexto de los conflictos actuales, incluida la guerra en Medio Oriente y la invasión rusa en Ucrania.
León XIV afirmó que “Dios rechaza la guerra” y que no escucha las oraciones de quienes la promueven. Señaló que en el último grito de Cristo en la cruz se escucha el dolor de los oprimidos, los enfermos y las víctimas de la violencia. El pontífice encomendó la paz a María, citando al obispo italiano Tonino Bello, con la esperanza de que las guerras se reduzcan a “luces crepusculares” y las lágrimas de las víctimas pronto se sequen.
Tras el rezo del Ángelus, el papa expresó preocupación por los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias del conflicto. Sus palabras coincidieron con la denuncia del Patriarcado Latino de Jerusalén, que informó que la policía israelí impidió a líderes católicos ingresar al Santo Sepulcro para celebrar el Domingo de Ramos, hecho considerado un “grave precedente”.
El pontífice también recordó a los migrantes fallecidos en el mar, especialmente frente a las costas de Creta, y elevó una oración por los marineros víctimas de la guerra. “La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz”, expresó.
Con esta misa, León XIV dio inicio a su primera Semana Santa como papa. Presidirá el tradicional viacrucis en el Coliseo romano el Viernes Santo y celebrará la misa del Jueves Santo en la basílica de San Juan de Letrán, retomando la tradición histórica.
















