Las playas de México recibieron la Semana Santa con dos contingencias ambientales: un derrame de petróleo en el Golfo de México y la presencia masiva de sargazo en Quintana Roo. El Gobierno Federal informó que se han desplegado más de 3 mil elementos y 46 embarcaciones para contener el derrame, que afecta alrededor de 630 kilómetros de costa, principalmente en Veracruz y Tamaulipas.

El grupo interdisciplinario conformado por Petróleos Mexicanos (PEMEX), Secretaria de Marina (SEMAR), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Secretaría de Energía de México (SENER), Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) reportó que hasta el sábado se habían recolectado más de 700 toneladas de residuos con hidrocarburos en playas y 40 toneladas en altamar. En total, se han atendido 39 playas y ecosistemas sensibles como manglares y esteros.

La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México señaló que las zonas más impactadas se encuentran en Coatzacoalcos, Alvarado, Laguna del Ostión, Catemaco, Boca del Río, Mecayapan, Pajapan y Tatahuicapan. Trabajadores subcontratados por PEMEX realizan labores de limpieza en Coatzacoalcos, donde se concentra gran parte de los residuos.

Petróleos Mexicanos difundió un comunicado en el que garantizó que las playas veracruzanas están “listas para recibir a la ciudadanía” durante Semana Santa. La empresa destacó que las acciones de limpieza y contención han permitido mantener las playas en condiciones seguras para los visitantes.

En paralelo, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo actualizó su semáforo de sargazo. En la zona sur, 24 de 40 playas presentan nivel rojo por exceso de algas, mientras que en la zona norte solo 8 de 100 playas registran afectaciones graves. La mayoría se encuentra en nivel bajo o sin presencia de sargazo.