La Oficina del Alguacil del condado de Martin dio a conocer este 31 de marzo nuevos detalles sobre el arresto de Tiger Woods, ocurrido tras un accidente vial en Jupiter Island.
De acuerdo con el reporte oficial, el golfista mostraba comportamientos que llamaron la atención de los agentes: sudoración excesiva pese a estar con aire acondicionado, pupilas dilatadas y una forma de hablar considerada “inusual”. Además, caminaba de manera inestable y con movimientos lentos.
El incidente ocurrió el pasado 27 de marzo, cuando Woods conducía a alta velocidad e intentó rebasar un vehículo de limpieza que remolcaba un tráiler. Al maniobrar para esquivarlo, perdió el control y su camioneta terminó volcada.
Aunque el exnúmero uno del mundo dio negativo a alcohol, se negó a realizarse una prueba de orina. Durante la inspección, los oficiales encontraron dos pastillas de hidrocodona, un fármaco utilizado para tratar dolor severo, pero también asociado a riesgos de abuso.
La oficial a cargo señaló en el informe que, con base en su experiencia, Woods no estaba en condiciones de conducir de manera segura. Por su parte, el propio golfista reconoció que se distrajo utilizando su celular y cambiando la estación de radio al momento del accidente.
Tras pasar varias horas detenido, Woods recuperó su libertad, mientras el caso continúa bajo investigación y vuelve a poner en foco su estado físico y personal.



















