León XIV inició los ritos de su primera Semana Santa como papa con la celebración de la Misa Crismal de Jueves Santo en la basílica de San Pedro, una ceremonia en la que pidió que la misión cristiana se aleje de la “prepotencia” y las “lógicas de dominio”.

Durante su homilía, el pontífice lamentó que, a lo largo de la historia, la misión evangelizadora haya sido “trastocada por lógicas de dominio totalmente ajenas al camino de Jesucristo”.

Asimismo, destacó que la labor de la Iglesia comienza con “la reconciliación con nuestros orígenes” y por “hacer las paces con el pasado sin quedar prisioneros de él”.

“Para acoger debemos aprender a dejarnos acoger. Incluso en los lugares donde la secularización parece más avanzada, no son tierra de conquista ni reconquista”, subrayó.

Es importante señalar que la agenda del pontífice continuó en la basílica romana de San Juan de Letrán con la misa de la Cena del Señor, en la que lavará los pies a doce sacerdotes.

Por su parte, el Viernes Santo presidirá la celebración de la Pasión en la basílica vaticana y, por la noche, encabezará su primer Vía Crucis en el Coliseo de Roma, donde portará personalmente la cruz durante las catorce estaciones.

La Semana Santa proseguirá el sábado con la Vigilia Pascual en la basílica de San Pedro y culminará el Domingo de Resurrección con la misa de Pascua, seguida de la tradicional bendición “Urbi et Orbi”.