El cuerpo de Royer Pérez Jiménez, joven migrante originario de San Juan Chamula, Chiapas, fue entregado a sus padres Manuel y Pascuala. La entrega se realizó alrededor de las 8:00 horas en una caja metálica, junto con un acta de defunción expedida por el Estado de Florida, Estados Unidos, con fecha del 20 de marzo. El documento señala como causa de muerte “suicidio por ahorcamiento”, ocurrido en la cárcel del Condado de Glases.
Royer, de 19 años, había migrado en 2022 a Estados Unidos, donde trabajaba en un restaurante de Orlando. Fue detenido en enero de este año tras ser acusado de “suplantación de identidad” y “negarse a la autoridad”. Desde entonces enfrentó un proceso legal que lo llevó a distintos centros de detención. La última vez que habló con su padre fue el 13 de marzo, cuando le informó que estaba por firmar su deportación. Tres días después, la familia recibió la noticia de su muerte.
La familia logró reunir los recursos para repatriar el cuerpo gracias al apoyo del dueño del restaurante donde Royer trabajaba. El joven fue recibido en su comunidad Paraje Noctic, donde se realizaron rituales tradicionales de despedida. Según las costumbres tsotsiles, debía ser enterrado en un ataúd de madera y vestido con traje típico elaborado por los propios habitantes.
Los padres y vecinos de Royer cuestionan la versión oficial de suicidio. Su tío y compañeros de trabajo lo describen como un joven trabajador, responsable y ajeno al consumo de alcohol o drogas. La familia insiste en que no se les entregó información completa ni resultados de la necropsia, lo que genera incertidumbre sobre lo ocurrido en prisión.
















