El papa León XIV presidió el Domingo de Pascua el 5 de abril de 2026 en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde impartió la tradicional bendición ‘Urbi et Orbi’. En su mensaje, hizo un llamado global a la paz y condenó la guerra, aunque en esta ocasión evitó mencionar conflictos específicos, rompiendo con la costumbre de sus predecesores.

Más de 50 mil personas asistieron a la celebración, que incluyó la misa del Domingo de Resurrección y un recorrido en el papamóvil por la plaza y la vía de la Conciliación. Durante el trayecto, el pontífice saludó y bendijo personalmente a numerosos niños, en medio del fervor de los fieles y peregrinos.

A diferencia de lo habitual, León XIV optó por un enfoque general y exhortó a no ser indiferentes ante el mal, el odio y la guerra. Como novedad, convocó para el próximo 11 de abril una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro, reforzando su mensaje de unidad y esperanza.

El llamado a la paz fue constante en todos los actos de la Semana Santa. En el Viacrucis del Coliseo, las meditaciones advirtieron sobre la guerra, los abusos de poder y la tiranía, mientras que en la Vigilia Pascual el papa exhortó a superar las “losas de la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos”.

Elegido en mayo de 2025, León XIV completó su primera Semana Santa como pontífice, participando en todos los ritos litúrgicos. Este hecho contrasta con los últimos años del papa Francisco, cuyo delicado estado de salud limitó su presencia. León XIV incluso recuperó la tradición de portar personalmente la cruz en el Viacrucis, gesto que no se veía desde 1994.