La justicia estadounidense dictó sentencia contra Jasveen Sangha, señalada como una de las principales responsables en la muerte de Matthew Perry. La mujer fue condenada a 15 años de prisión por su papel en el tráfico de ketamina que derivó en la dosis fatal del actor en 2023.

El caso, que sacudió a la industria del entretenimiento, expone cómo una red de distribución de drogas operaba en Hollywood, incluso con clientes de alto perfil. La sentencia llega tras meses de proceso judicial y acuerdos de culpabilidad por parte de los implicados.

En septiembre de 2025, Sangha se declaró culpable de varios delitos, incluyendo distribución de ketamina y mantener un local para el tráfico de drogas. De acuerdo con fiscales, durante años operó un negocio ilegal desde su residencia en North Hollywood.

Las autoridades señalaron que la acusada se promocionaba como una proveedora “exclusiva” para clientes influyentes, pese a conocer los riesgos del consumo. Según documentos oficiales, ignoró deliberadamente el daño que su actividad causaba.

El 28 de octubre de 2023, Matthew Perry fue encontrado sin vida en su casa en Los Ángeles. La autopsia confirmó que falleció por efectos agudos de ketamina.

Las investigaciones revelaron que Sangha, en colaboración con otros implicados, suministró al actor decenas de viales de la sustancia. Posteriormente, su asistente personal le administró varias inyecciones, lo que derivó en su muerte.

El proceso judicial también involucra a otras cuatro personas. Entre ellos, médicos y distribuidores que enfrentaron cargos por conspiración y tráfico de drogas.

Algunos ya han recibido sentencia, mientras que otros esperan resolución en las próximas semanas. El caso ha puesto bajo la lupa el acceso a sustancias controladas dentro del entorno de celebridades.

La condena contra Sangha representa un paso importante en la rendición de cuentas dentro de la industria. Además, reabre el debate sobre el abuso de medicamentos y la responsabilidad de quienes los distribuyen.