Tras el anuncio de la salida de Movistar de México, surgió la duda sobre el futuro de sus clientes y posibles cambios en el servicio. El especialista Ernesto Piedras, director general de la Competitive Intelligence Unit, aclaró que los usuarios “deben estar tranquilos, su servicio va a seguir operando. No va a pasar nada, simplemente cambió de propiedad”.

La compañía pasará a manos de OXIO, un operador móvil virtual que ya utilizaba la red de AT&T. Según Piedras, la marca Movistar se mantendrá vigente al menos hasta 2030, y es previsible que los paquetes y recargas mejoren con precios más competitivos.

El gran desafío será atender a una base de 21 millones de usuarios, en su mayoría de bajo consumo y prepago. Piedras explicó que el gasto promedio de los clientes de telefónica es de 70 pesos al mes, muy por debajo del promedio nacional de 150 pesos, lo que dificultó la venta de la filial.

OXIO deberá agregar valor a este segmento mediante estrategias como la venta de equipos con financiamiento y nuevas ofertas que incentiven el consumo. La competencia en el mercado se centra en ofrecer más gigas y mejores condiciones en 4G y 5G, lo que representa una oportunidad para mejorar la experiencia de los usuarios.

La decisión de telefónica forma parte de una estrategia de simplificación global. La empresa confirmó su salida de México, Chile y Venezuela, mientras que sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador y Colombia ya fueron vendidas.