El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que su país tomará el control del estrecho de Ormuz de manera inmediata, luego de que las conversaciones con Irán en Islamabad, Pakistán, concluyeran sin acuerdo sobre la reapertura de esta estratégica vía marítima. La decisión se debe a la falta de consenso en torno al programa nuclear iraní, considerado el punto más crítico de las negociaciones.

Trump explicó que la Armada estadounidense bloqueará el tránsito de buques en el estrecho, interceptando aquellos que hayan pagado un peaje a Irán, al que calificó de “ilegal”. El mandatario aseguró que otros países se unirán a esta medida para impedir que Teherán obtenga beneficios económicos o militares de lo que describió como “extorsión internacional”.

La Guardia Revolucionaria Islámica rechazó las declaraciones de Trump y negó que el estrecho de Ormuz esté bloqueado. En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, aseguró que la zona “está bajo control y gestión inteligentes, abierta al paso inocuo de buques civiles y sujeta a regulaciones específicas”.

Además, advirtió que cualquier embarcación militar que intente aproximarse al estrecho será considerada una violación del alto al fuego y recibirá “una respuesta contundente”. La advertencia se produce tras el anuncio de Washington de retirar las minas que, según Trump, fueron colocadas por Irán para impedir la libre circulación.

Las reuniones entre representantes de Estados Unidos e Irán se realizaron durante el fin de semana en Pakistán, con la participación del vicepresidente JD Vance y los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner. Estos encuentros fueron los de mayor nivel entre ambos países desde la revolución islámica de 1979. Aunque hubo avances en algunos puntos, el desacuerdo sobre el armamento nuclear impidió alcanzar un pacto definitivo.

El tráfico por el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, ha sido restringido por Irán desde el inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero. Este fue uno de los principales temas de discrepancia en las negociaciones de Islamabad.

El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del planeta. El control de esta vía por parte de Estados Unidos y las advertencias de Irán podrían generar nuevas tensiones diplomáticas y económicas, especialmente en países dependientes del suministro energético que transita por la zona.