El gobierno federal anunció una estrategia para exhibir públicamente a las estaciones de servicio que cobran precios excesivos por gasolina y diésel. La medida surge en un contexto internacional marcado por tensiones con Irán, que han elevado el precio del barril de petróleo a 102-103 dólares.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) comenzará a colocar lonas visibles en las gasolineras que, según la dependencia, “se vuelan la barda” con sus tarifas. La acción se aplicará en la mayoría de los estados, excepto en Baja California Sur y Quintana Roo, donde los precios responden a condiciones logísticas particulares.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que, sin la intervención del gobierno, el costo de los combustibles sería mucho mayor: la gasolina Magna superaría los 30 pesos por litro y el diésel alcanzaría entre 32 y 33 pesos. Actualmente, gracias al subsidio fiscal, la Magna se mantiene en 24 pesos y el diésel en 28 pesos, aunque se busca reducirlo aún más por su impacto en la canasta básica.

Durante un recorrido por Morelos, Puebla y Tlaxcala, Sheinbaum identificó estaciones que venden el diésel hasta en 30 pesos, por encima del acuerdo de 28 pesos. Ante ello, Profeco no solo revisará la operación de las estaciones, sino que colocará lonas de advertencia para orientar a los consumidores hacia puntos de venta con precios justos.

La dependencia habilitó un mapa virtual en su página web, accesible mediante código QR, donde los usuarios pueden consultar en tiempo real los precios de gasolina regular y diésel en todo el país.