La Federación Mexicana de Fútbol oficializará en Asamblea la eliminación de las multas económicas para los equipos que ocupen los últimos lugares de la tabla de cocientes en la Liga MX, marcando un cambio significativo en el sistema que sustituyó al descenso.

Aunque el reglamento vigente aún contemplaba sanciones para esta temporada, la decisión responde a una solicitud directa de varios dueños de clubes, en un contexto donde el modelo financiero del futbol mexicano enfrenta ajustes importantes.

Los equipos involucrados este año son Puebla, Mazatlán y Santos, que inicialmente debían pagar 80, 47 y 33 millones de pesos, respectivamente, según su posición final en el porcentaje. Sin embargo, dichas multas ya no serán aplicadas.

Uno de los factores clave detrás de esta decisión es la desaparición del Fondo de Estabilización de la Liga de Expansión, debilitado tras los procesos legales que algunos clubes llevaron ante el TAS, lo que dejó sin sustento el esquema de sanciones económicas.

La medida reabre el debate sobre la competitividad en el fútbol mexicano, ya que, sin descenso ni multas, los equipos con bajo rendimiento pierden presión directa en la tabla.

En paralelo, la estructura directiva se mantendrá sin cambios inmediatos, aunque se prevé una reconfiguración gradual en la toma de decisiones, con mayor peso de comités rotativos dentro de los clubes.