El Papa León XIV celebró su primer año de pontificado con una visita al Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Pompeya y posteriormente a Nápoles, en el sur de Italia. En este recorrido, el pontífice pidió por la paz mundial y aseguró sentirse “el primer bendecido” en este aniversario. El acto se realizó el 8 de mayo, fecha en la que se conmemora la tradicional oración de la Súplica a la Reina del Santísimo Rosario de Pompeya, escrita en 1883 por el beato Bartolo Longo.
Durante la misa en el santuario, León XIV recordó que su ministerio comenzó precisamente en esta fecha hace un año, motivo por el cual eligió Pompeya como destino para colocar su servicio bajo la protección de la Virgen. El Papa también explicó que la elección de su nombre lo vincula con León XIII, quien desarrolló un amplio magisterio sobre el Santo Rosario.
En su homilía, el pontífice subrayó dos intenciones de urgente relevancia: la defensa de la familia, ante el debilitamiento del vínculo matrimonial, y la búsqueda de la paz, amenazada por tensiones internacionales y una economía que privilegia el comercio de armas. “No podemos resignarnos a las imágenes de muerte que las noticias nos presentan a diario”, expresó, al tiempo que llamó a la misericordia como camino para apaciguar resentimientos y odios.
Por la tarde, el Papa se trasladó a Nápoles, donde recorrió calles del centro histórico, celebró un acto en la catedral y se reunió con el clero y personas consagradas. Finalmente, saludó a cerca de 30,000 personas en la Plaza del Plebiscito, en un ambiente de celebración y cercanía.






















