En Cannes (Francia), el cineasta surcoreano Park Chan-Wook, presidente del jurado oficial de la 79ª edición del Festival de Cine de Cannes, afirmó que “la política y el arte no deben estar separadas”. La declaración se dio durante la presentación del jurado, integrado por figuras internacionales del cine, quienes coincidieron en la importancia de mantener la libertad creativa.

El jurado, compuesto por actores, directores y guionistas de distintas nacionalidades, será el encargado de evaluar las 22 películas en competencia y definir el palmarés del festival. Entre ellos se encuentran Demi Moore, Paul Laverty, Diego Céspedes, Isaach de Bankolé, Stellan Skarsgard, Chloé Zhao, Ruth Negga y Laura Wandel.

Park Chan-Wook, reconocido por títulos como “Old Boy” y “Stoker”, explicó que una obra con mensaje político no debe ser considerada enemiga, y que una película sin dicho mensaje tampoco debe ser ignorada. Para él, la clave está en que la expresión política se realice con arte, evitando caer en la propaganda.

La actriz Demi Moore subrayó que los artistas no deben autocensurarse, ya que eso apagaría la esencia de la creatividad. Por su parte, el guionista escocés Paul Laverty, colaborador habitual de Ken Loach, señaló que incluso quienes dicen ser apolíticos suelen estar profundamente comprometidos con valores políticos sin darse cuenta.

El realizador chileno Diego Céspedes fue más contundente al afirmar que el cine necesita una posición política y que debe ser diverso. Mientras tanto, el actor marfileño Isaach de Bankolé aseguró que el cine no puede ignorar los problemas de la gente, pues dejaría de ser cine.

El jurado de Cannes se comprometió a ver las películas “sin prejuicios”, según Park Chan-Wook. Laverty recordó su primera experiencia en el cine como un momento que le enseñó a mirar con el corazón abierto, mientras que Chloé Zhao expresó su entusiasmo por emocionarse con las proyecciones y descubrir nuevas perspectivas.