A menos de un mes del silbatazo inicial del Mundial 2026, los trabajadores del SoFi Stadium en Los Ángeles mantienen una firme amenaza de huelga. El sindicato Unite Here Local 11 exige garantías de que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) no operará durante los ocho partidos programados en dicho recinto.
La organización sindical representa a cerca de 2 mil empleados del sector de hospitalidad, principalmente en áreas de alimentos y bebidas. Los manifestantes advierten que el despliegue de los agentes federales fronterizos generará un clima de profunda inseguridad y temor tanto para el personal del estadio como para los aficionados.
Durante una protesta realizada frente al inmueble, cocineros y auxiliares de servicios expresaron su preocupación por el manejo de su información personal. Los empleados solicitaron a la FIFA un compromiso por escrito para que sus datos de acreditación no sean compartidos con agencias de inteligencia ni dependencias migratorias.
La movilización de los trabajadores ha sumado un importante respaldo político en la región de cara a los próximos procesos electorales de California. Tom Steyer, uno de los candidatos mejor posicionados para la gubernatura del estado, se unió a las exigencias para evitar acciones de control migratorio en las inmediaciones de la justa deportiva.
Si la FIFA y los administradores del SoFi Stadium no alcanzan un acuerdo con el gremio en los próximos días, el paro de labores afectaría seriamente la logística del torneo. El conflicto laboral añade presión a los organizadores de las sedes estadounidenses para garantizar un entorno seguro y libre de persecución migratoria.



















