Sergio Mayer, actor y diputado federal, presentó su renuncia irrevocable a Morena, alegando “motivos personales”. El documento, firmado de su puño y letra, solicita que su nombre sea eliminado del padrón de militantes y de cualquier registro del instituto político. La decisión surte efectos inmediatos y marca el final de su relación con el partido que lo llevó al Congreso en 2018.
La noticia se difundió en redes sociales la misma noche, cuando Mayer escribió en su cuenta de X un mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum: “Mi admiración, mi cariño y mi gratitud siempre, cuente ustedes conmigo en cualquier circunstancia incondicionalmente”. Esta ha sido su única declaración pública tras conocerse la renuncia.
La salida de Mayer no fue inesperada. En febrero de 2026 solicitó licencia indefinida para participar en el reality La Casa de los Famosos, lo que generó críticas dentro de su bancada. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia abrió un expediente y suspendió provisionalmente sus derechos partidarios, argumentando que su decisión afectaba la imagen de Morena. Convocado a una audiencia en marzo, Mayer no se presentó.
La entonces presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, señaló que el legislador tenía derecho a regresar a la Cámara de Diputados, pero no al grupo parlamentario mientras el proceso disciplinario siguiera abierto. En contraste, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, defendió a Mayer y destacó su disciplina y apoyo a las reformas impulsadas por el partido.
Mayer llegó a Morena en 2018 por iniciativa propia, sin invitación formal. Ganó la diputación federal por mayoría relativa en el distrito 6 de la Ciudad de México y presidió la Comisión de Cultura y Cinematografía. Su carrera legislativa estuvo marcada por apariciones en televisión, ausencias en votaciones y acusaciones de irregularidades en temas culturales, todas negadas por él.
















