El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó el tiroteo ocurrido el sábado frente a la Casa Blanca para defender la construcción de un gran salón de baile en la residencia presidencial, proyecto que incluirá un complejo de seguridad. El incidente dejó un sospechoso muerto y un transeúnte herido, mientras el mandatario se encontraba dentro del edificio bajo cierre preventivo.
Trump agradeció al Servicio Secreto y a las fuerzas del orden por su “rápida y profesional actuación” contra el hombre armado, quien tenía antecedentes violentos. Recordó que el ataque se produjo un mes después del intento de asesinato durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca y afirmó que el nuevo espacio será “el más seguro de su tipo jamás construido en Washington”.
El salón de baile, anexo a la residencia presidencial, está destinado a albergar grandes eventos sociales. Sin embargo, también contará con una base para drones, hospital militar e instalaciones de investigación. El presupuesto asciende a 400 millones de dólares, el doble de lo estimado inicialmente. Trump aseguró que será financiado por él mismo y por donantes, aunque en el Congreso se debate una partida de mil millones para reforzar la seguridad del complejo.
El ataque ocurrió en el perímetro de seguridad de la Casa Blanca, donde un hombre armado abrió fuego contra las autoridades. El tiroteo terminó con la muerte del sospechoso y un herido civil. La residencia presidencial fue puesta bajo cierre de seguridad mientras se realizaban las investigaciones.
















