El galardón individual más prestigioso del balompié mundial experimentará una transformación histórica en su próxima edición. La revista France Football y la UEFA anunciaron de forma oficial este jueves que la gala del Balón de Oro 2026 abandonará su tradicional escenario en París para trasladarse a la ciudad de Londres, Inglaterra.

La esperada ceremonia de premiación se llevará a cabo el próximo lunes 26 de octubre de 2026. Esta mudanza a territorio británico posee una alta carga simbólica, ya que conmemorará el 70 aniversario de la entrega del primer trofeo en la historia, el cual fue conquistado en el año 1956 por la mítica leyenda inglesa Sir Stanley Matthews.

La designación de la capital inglesa coincide con un año de ensueño para el fútbol de ese país, impulsado por el reciente campeonato de la Premier League del Arsenal y la espectacular campaña del delantero de la selección de los Tres Leones, Harry Kane, quien se perfila como uno de los candidatos fuertes tras firmar 61 anotaciones con el Bayern Múnich.

En la terna masculina, los reflectores también apuntarán a figuras como el francés Ousmane Dembélé, vigente poseedor del galardón tras la conquista continental del PSG la temporada pasada. Por su parte, la categoría femenil vivirá una reñida disputa debido a que la ganadora de las últimas tres ediciones, Aitana Bonmatí, se perdió gran parte del año por lesión con un Barcelona que, pese a todo, volvió a coronarse en Europa ante el Lyon.

El proceso de selección para definir a los nuevos monarcas del fútbol internacional se mantendrá bajo el estricto formato de votación de un jurado global integrado por periodistas especializados. Cada miembro elegirá a su Top 10 a partir de una lista preliminar de 30 futbolistas nominados que confeccionarán de manera conjunta France Football, L’Équipe y los visores de la UEFA.

El traslado del Balón de Oro a Londres en su 70 aniversario refresca la identidad del evento y traslada el epicentro del debate futbolístico al Reino Unido, en una noche de octubre que promete premiar la constancia y el talento derrochado en los torneos más exigentes del planeta.