La industria del cine despidió a una de sus figuras más influyentes en la sala de edición: Marcia Lucas, ganadora del Oscar y pieza clave en la construcción narrativa de la saga Star Wars, falleció a los 80 años a causa de cáncer metastásico.

La editora murió el pasado 27 de mayo de 2026 en su residencia de Rancho Mirage, California, rodeada de familiares, pero recientemente se dio a conocer el deceso.

Nacida como Marcia Lou Griffin en 1945 en Modesto, California, Lucas se formó en el oficio de la edición desde los años sesenta, escalando desde trabajos de archivo fílmico hasta convertirse en una de las editoras más respetadas de la industria.

Su talento la llevó a colaborar con algunos de los directores más influyentes del llamado New Hollywood, entre ellos Martin Scorsese, en películas como Taxi Driver, Alice Doesn’t Live Here Anymore y New York, New York, donde aportó una sensibilidad narrativa clave para el ritmo emocional de estas obras.

También trabajó en proyectos fundamentales de George Lucas, como American Graffiti y THX 1138, consolidando una reputación como editora capaz de transformar material crudo en historias con fuerza dramática.

El mayor impacto de su carrera llegó con “Star Wars: Episode IV – A New Hope” (1977), donde formó parte del equipo de edición junto a Paul Hirsch y Richard Chew, obteniendo el Premio Óscar a Mejor Montaje.

Más allá del reconocimiento, su aporte fue decisivo en la construcción del ritmo y la emoción del filme: ayudó a dar forma a secuencias fundamentales como la batalla de la Estrella de la Muerte y a decisiones narrativas que definirían la saga, como la muerte de Obi-Wan Kenobi y el cierre emocional del conflicto.

A pesar de su influencia, Marcia Lucas mantuvo un perfil bajo tras su divorcio de George Lucas en 1983, alejándose progresivamente de la industria. Sin embargo, su contribución a la historia del cine ha sido reivindicada en años recientes como una de las más importantes dentro del montaje cinematográfico contemporáneo.