El cofundador de Microsoft, Bill Gates, aseguró ante el Congreso de Estados Unidos que nunca tuvo conocimiento de las actividades criminales de Jeffrey Epstein y reconoció estar arrepentido de haberse relacionado con el delincuente sexual.
Así lo aseguró este miércoles en la audiencia a puerta cerrada sobre el caso, según un testimonio inicial publicado en su página web.
“Jamás fui a su isla, a su rancho, ni a su residencia en Florida. Nunca he victimizado a nadie. Si bien es posible que él intentara fomentar una relación personal, yo nunca tuve interés en ello, ni correspondí a tales intentos”, agregó.
El multimillonario también relató los orígenes de su relación con Epstein, al detallar que lo conoció en 2011 a través de personas de confianza “en el ámbito profesional y filantrópico”, y advirtió que el fallecido financiero “afirmaba que podía recaudar miles de millones de dólares para la salud mundial” entre sus clientes.
“Mis interacciones con Epstein comenzaron con un número limitado de reuniones preliminares durante las cuales hablé sobre los objetivos de mi trabajo. Iniciamos conversaciones más extensas en 2013 y 2014”, detalló en el testimonio.
Asimismo, afirmó que sus contactos terminaron en diciembre de 2014, cuatro años antes de que salieran a la luz nuevos documentos judiciales desclasificados sobre el alcance de sus delitos.
“Ahora veo que él buscaba construir una imagen de legitimidad en torno a sí mismo, valiéndose de sus contactos con personas influyentes y respetables, para eludir el escrutinio e intentar rehabilitar su reputación”, indicó.
También reconoció la labor “fundamental” del comité del Congreso, en su labor por esclarecer elementos del polémico caso tras la publicación de cientos de miles de documentos por el Departamento de Justicia, y añadió que esperaba que “las personas perjudicadas por los crímenes de Epstein reciban la justicia que merecen”.
















