El ciclismo mexicano ha tocado la cúspide en territorio europeo. Isaac del Toro, con apenas 22 años de edad, se proclamó campeón de la edición 78 del Tour de Auvernia-Ródano-Alpes (históricamente conocido como el Critérium du Dauphiné). El pedalista originario de Ensenada, Baja California, dio un golpe de autoridad mundial al ganar en solitario la octava etapa y convertirse en el primer mexicano en conquistar esta prestigiosa competencia.

«Esto es precioso. Estoy supercontento con el día de hoy. Es genial conseguir la victoria aquí con el equipo. Luchamos por ella, ¡no me lo puedo creer!», expresó extasiado el bajacaliforniano, quien firmó un regreso de ensueño tras superar una dura lesión que lo mantuvo alejado de las rutas por casi dos meses.

Del Toro se adueñó de la cima de la clasificación general con un tiempo acumulado de 29:35:05 horas, superando de forma contundente al australiano Luke Tuckwell por 54 segundos, y relegando al tercer puesto a su compañero de equipo, el español Juan Ayuso, por más de un minuto de diferencia.

La exhibición del mexicano en la última jornada fue una obra de arte táctica. Del Toro, quien también venía de ganar la séptima etapa, lanzó un ataque fulminante a falta de 9 kilómetros para la meta en el Plateau de Solaison, una de las subidas más temidas y exigentes del ciclismo francés con 11.6 kilómetros de longitud.

«El Torito» completó el ascenso en un tiempo récord de 33 minutos y 40 segundos, registrando una velocidad media de 20.67 kilómetros por hora. Con esta marca, el mexicano rebajó el récord histórico anterior por un minuto y 30 segundos, una auténtica eternidad en el ciclismo de alta montaña donde las diferencias se suelen definir por apenas milésimas.