El ciclismo latinoamericano volvió a brillar en lo más alto de Europa. El ecuatoriano Jhonatan Narváez firmó una exhibición de coraje, fuerza y estrategia bajo una intensa tormenta para adjudicarse la tercera etapa de la 89ª edición de la Vuelta a Suiza, en un recorrido de 157.4 kilómetros con salida y meta en la localidad de Bad Ragaz.

Narváez, de 29 años, sumó la victoria número 41 de su trayectoria profesional al imponerse en un agónico embalaje final al belga Xandro Meurisse (Pinarello). Ambos corredores protagonizaron la fuga del día, desafiando las duras rampas de los puertos de montaña de Wildhaus y Schwägalp, y resistiendo con un ritmo demoledor el feroz contraataque del pelotón principal durante más de 90 kilómetros.

La dupla de vanguardia llegó a gozar de una renta superior a los tres minutos, pero el pelotón —comandado en el tramo final por el mismísimo líder de la carrera, Tadej Pogačar— apretó el acelerador de forma dramática, recortando la distancia a solo 30 segundos en el último suspiro. Sin embargo, la resistencia del ecuatoriano y el belga fue suficiente para cruzar la línea de meta con el grupo pisándoles los talones, deteniendo el cronómetro en 3:24:46 horas.

El esloveno Tadej Pogačar (UAE Team Emirates) volvió a vestirse con el maillot amarillo de líder general tras neutralizar varios ataques a lo largo de la jornada, incluido un movimiento del español Enric Mas (Movistar). Pogačar lidera la competencia con un tiempo acumulado de 10:29:52 horas.