Al menos 51 migrantes murieron o permanecen desaparecidos después de que una embarcación que se dirigía hacia Europa naufragara frente a las costas orientales de Libia.

De acuerdo con la Fundación Al-Abreen, dedicada al seguimiento de migrantes en el este de Libia, el accidente ocurrió el pasado 12 de junio en aguas del mar Mediterráneo, al norte de la ciudad de Tobruk. La embarcación transportaba a decenas de personas que intentaban llegar a territorio europeo a través de una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.

Según los reportes dados a conocer el viernes, 10 personas lograron sobrevivir al naufragio. Hasta ahora, los equipos de búsqueda han recuperado al menos 11 cuerpos, mientras que otras 40 personas continúan desaparecidas y son consideradas presuntamente fallecidas.

Las labores de recuperación de víctimas han estado a cargo de la Guardia Costera libia y de la Media Luna Roja. Ambas instituciones informaron que varios cadáveres comenzaron a aparecer en distintas zonas del litoral cercano a Tobruk, por lo que brigadas de rescate realizaron recorridos en playas y áreas costeras para recuperar los cuerpos y trasladarlos a instalaciones forenses.

Las víctimas eran migrantes que intentaban cruzar el Mediterráneo rumbo a Europa, una travesía utilizada por personas procedentes de África y Medio Oriente que huyen de conflictos armados, pobreza o crisis humanitarias.

Es importante señalar que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido que 2026 está registrando uno de los años más mortales para quienes intentan cruzar el Mediterráneo central. Tan solo entre enero y mediados de mayo se contabilizaban más de 800 migrantes muertos o desaparecidos en esta ruta.