El domingo 21 de junio, Día del Padre, Britney Spears sorprendió a sus seguidores al expresar en Instagram su deseo de tener otro hijo. En el video, la artista de 44 años apareció bailando con una pequeña guitarra que compró en México, acompañando la publicación con un mensaje: “Compré esta guitarra en México con la esperanza de que algún día pueda tener otro bebé”.

Spears, madre de Sean Preston (20) y Jayden James (19), atraviesa uno de los periodos más turbulentos de su vida pública. Sus hijos, fruto de su matrimonio con Kevin Federline, han retomado contacto con ella en los últimos meses y, según Page Six, fueron clave para que ingresara voluntariamente a un centro de rehabilitación.

De acuerdo con fuentes cercanas, Sean y Jayden realizaron una intervención amorosa pero firme, pidiendo a su madre que buscara ayuda profesional como condición para seguir presentes en su vida. Tras menos de un mes en rehabilitación, Spears fue descrita como “saludable y feliz”, con actitud positiva y asesoramiento psicológico remoto.

En mayo, la cantante admitió en redes sociales que enfrenta “problemas emocionales”, los cuales suelen aflorar en su cocina, lugar de reuniones familiares. Días después, se difundió el video de su arresto en California, ocurrido el 4 de marzo, cuando fue detenida por conducir de forma errática bajo los efectos de alcohol y medicamentos.

El informe policial detalló que Spears había consumido Adderall, Prozac y Lamictal, además de una mimosa horas antes. Fue condenada a 12 meses de libertad condicional, una multa de 571 dólares y la asistencia obligatoria a 30 horas de clases sobre conducción bajo influencia de sustancias.

Los problemas legales actuales se producen menos de cinco años después del fin de la tutela de 13 años que ejerció su padre, Jamie Spears, y que concluyó en 2021 tras el movimiento “Free Britney”. Hoy, la cantante busca retomar su vida con nuevos proyectos y el deseo de ampliar su familia.