Se confirmó que Bear Grey Payne, hijo del fallecido cantante británico Liam Payne, será el heredero universal de la fortuna de su padre. El exintegrante de One Direction murió el 16 de octubre de 2024 en Buenos Aires, Argentina, a los 31 años, tras un accidente en un hotel.

La decisión fue emitida por el Tribunal Superior del Reino Unido, luego de que se comprobara que Payne no dejó testamento y no tenía matrimonio ni unión civil vigente. Por ello, la ley británica establece que su único hijo, fruto de su relación con la cantante Cheryl Tweedy, recibirá la totalidad de los bienes.

De acuerdo con el diario Daily Mail, la fortuna neta asciende a 21.8 millones de libras esterlinas (más de 29 millones de dólares). El patrimonio incluye propiedades, inversiones y activos adquiridos durante su carrera musical.

Entre los bienes más destacados figura una residencia en Buckinghamshire, valuada en 4.1 millones de dólares, equipada con alberca de agua salada, gimnasio, spa y canchas de tenis. Aunque fue puesta en venta tras su fallecimiento, posteriormente se retiró del mercado.

El tribunal autorizó que parte de los fondos pueda utilizarse de inmediato para cubrir las necesidades de Bear. Sin embargo, la mayor parte quedará protegida en un fideicomiso hasta que alcance la mayoría de edad. La madre, Cheryl Tweedy, junto con el abogado Richard Bray, serán los encargados de administrar la herencia.

La última pareja sentimental de Payne, la influencer Kate Cassidy, no presentó reclamaciones sobre la herencia. Esto despejó dudas sobre posibles disputas legales. La resolución confirma que Bear será el único beneficiario, asegurando estabilidad en el manejo de los bienes.