El lunes 21 de octubre, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detuvo a Edwin Antonio Rubio López, conocido como “El Max” o “El Oso”, presunto líder de una célula criminal y operador de “El Mayo” Zambada en Sinaloa. La detención se produjo en medio de un enfrentamiento entre militares y un grupo de 30 sicarios, que dejó un saldo trágico de 19 personas fallecidas, todas ajenas al Ejército.

Durante una conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la situación y explicó que el ataque contra las fuerzas armadas se llevó a cabo mientras intentaban arrestar al delincuente. “Se respondió conforme al marco de la ley. Todas las acciones donde hay pérdida de vidas son investigadas,” aseguró la mandataria.

La investigación del incidente está a cargo de la Sedena, y en caso de ser necesario, se remitirá a la Fiscalía General de la República (FGR). Sheinbaum subrayó la instrucción de su gobierno de evitar enfrentamientos: “No se debe llegar fuera del marco de los derechos humanos, y no permitiremos ejecuciones”.

El enfrentamiento tuvo lugar en la comunidad de Plan de Oriente, cerca de Culiacán. La Sedena también informó que se aseguraron importantes arsenales, incluyendo 4 ametralladoras, 17 armas largas, un fusil Barret y varios vehículos, además de múltiples municiones.

Edwin Antonio Rubio López es considerado un objetivo prioritario por su participación en la delincuencia organizada y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y contaba con una orden de aprehensión desde 2019. Tanto el detenido como el material asegurado han sido entregados a la FGR para continuar con las investigaciones.