No cabe duda que la libertad de expresión ha garantizado, garantiza y debe garantizar en todo momento la critica que se hace, principalmente contra los servidores públicos, quienes desde el momento en que deciden incursionar en la política que es la principal vía para lograr sus metas de poder, saben que están expuestos a todo tipo de señalamientos, algunos de ellos con fundamento y otros sin.

En los últimos meses, y como resultado de la demostración de lo que puede hacer la ciudadanía con su voto, se han dado mayores situaciones de crítica a quienes están a punto de dejar los cargos de poder, lo cual se ve muy normal con este cambio en los principales poderes del estado, de quienes ahora la pregunta es que sí serán capaces de soportar el mismo tipo de críticas que realizan o las que se hacen por diferentes medios.

Antes que nada, es preciso señalar que hay de señalamientos a señalamientos, y que todo depende mucho de quienes los hagan ya que en algunos casos se dan situaciones que los críticos obedecen a los intereses de los personajes encumbrados en los cargos de poder, y que lo hacen para destacar algunas acciones o supuestas bondades de quienes por así decirlo para hacer creer a la ciudadanía que se trabaja en favor de la población sin importar que no se cumplió con la menor de las metas.

En contraposición, también hay quienes se atreven a criticar y pagan un precio muy alto ya que pueden ser desde sobornados, hasta amenazados e incluso desaparecer sin dejar rastro, lo cual a cada cambio de gobierno se asegura que n sucede ni que sucederá, más sin embargo, poco a poco la situación cambia en la medida en que avanza el tiempo y los señalamientos son cada vez más incisivos.

Actualmente somos testigos de personajes que en todo momento han criticado al sistema y que en estos momentos critican de manera más directa a quienes están a punto de dejar los cargos de poder a quienes les hacen todo tipo de acusaciones que pueden tener mucho de cierto, ya que asegura que esas son las razones por las que algunos de los partidos han sido desplazados de los cargos de poder público en los cuales se afirma que solamente se aprovecharon de la situación.

Sin embargo, ahora la pregunta es sí las nuevas autoridades en sus diferentes niveles tendrán en su momento la capacidad de aguantar el tipo de críticas, señalamientos y acusaciones que hacen en estos momentos, ya que tampoco pueden ser perfectos, además de que ahora se encuentran en cargos que los hacen cometer errores que de alguna manera tendrán que ser criticados por sus buenas o malas acciones que puedan realizar una vez instalados en los sitios de poder público que por muchos años lucharon hasta que encontraron la oportunidad en los errores de los demás.

Pero tampoco se puede pasar por alto que en todo momento hay y habrá grupos de críticos que estén dispuestos en estar del lado del mejor postor y que harán de acuerdo a las ganancias que obtengan, que los demás cometan el menor de los errores para hacer que sea visible ante la población y de esa manera comenzar toda una serie de señalamientos no constructivos sino todo lo contrario y la situación se convierta en un círculo vicioso que se  siempre se ha vivido en estos ámbitos de la política.

Es probable que en estos momentos nadie pueda responder, pero lo cierto es que dentro de unos meses comenzará a definirse la manera en que las nuevas autoridades van a trabajar y soportar las críticas que se hagan en su contra sin importar de donde provengan estas y sean o no ciertas.