Con calificaciones como el estado más competitivo en materia regulatoria, empatado con el estado de Nuevo León, y una calificación internacional que pasó de A Negativa a AA Estable, el estado de Hidalgo avanza firme en la ruta de convertirse en el nuevo polo de desarrollo económico en el país, afirmó el gobernador del estado, Omar Fayad Meneses, ante los representantes del empresariado en la entidad.

Pero a factores para los que se ha venido trabajando intensamente, y que han permitido obtener estas calificaciones, se suman factores de justicia divina, como el que -“¡hay un Dios!”-, ubicarán el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “Felipe Ángeles”, a metros de distancia del estado de Hidalgo, permitiendo hacer de esa terminal aérea un nuevo soporte del desarrollo económico de Hidalgo.

Visiblemente cansado, aunque contento, bromista, sonriente, Omar Fayad Meneses se reunió la noche del viernes anterior con el empresariado hidalguense –“al llegar pensé que era un mitin”-, concentrado para la inauguración de la Plaza Mítika, evento que cerró un día de intenso trabajo.

Relató Fayad Meneses que por la mañana se reunión el presidente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), José Ángel Gurría, con quien convino al inicio de su gobierno en que el organismo hiciera un estudio económico, social y político del estado, para conocer, con todos los fundamentos, las condiciones reales de la entidad, fortalezas y debilidades.

En dicha reunión con Gurría, quien recibe a presidentes, primeros ministros, no ha gobernantes de los estados, dijo Omar Fayad, agradeciendo públicamente la deferencia, se tuvo el diagnóstico de especialistas de la OCDE sobre cómo recibió el estado al inicio de su gobierno y como se ha venido transformando: “vengo muy contento porque en esa reunión recibimos comentarios altamente positivos.

Obtener una calificación internacional de AA Estable, dejando atrás una calificación tradicional de A- (menos), no ha sido nada fácil, expuso al empresariado, y recordó que una de las medidas más drásticas fue reducir la obesidad de su administración con el despido de mil 600 burócratas, con el cierre de la Casa Hidalgo en Houston, además de apretar el cinturón en gastos al máximo.

Obtener así ahorros que han permitido cumplir con obligaciones, como el pago de aguinaldos, sin estirar la mano a la Federación ni recurrir a deuda pública.

Vinieron luego una serie de reformas legales, recordó; la aprobación de nuevas leyes en la entidad que han permitido colocar a Hidalgo entre los estados punteros en el combate a la corrupción, de los más competitivos en materia de mejora regulatoria, además de atraer, en dos años y medio, la cifra histórica de más de 80 mil millones de pesos en inversiones. “Eso significa que vamos en la meta correcta”, afirmó, arrancando aplausos de los presentes.

Hizo notar, además, que Hidalgo tiene ventajas de las que carecen otros estados que se han desarrollado aceleradamente en las últimas décadas, como Querétaro y Guanajuato, como lo es una ubicación geográfica a menos de 90 kilómetros del mercado más importante en América Latina, ventaja que se ha aprovechado en la promoción de la entidad.

Y ahora, el aeropuerto”, subrayó el gobernante, y exhortó a los empresarios hidalguenses a aprovechar al máximo este factor a favor de la industrialización del estado; a alcanzar la meta de convertir a Hidalgo en nuevo polo de desarrollo industrial de México.