Salvador Franco Cravioto

 

Donde hay poder hay resistencia.

Michel Foucault

 

Habíamos dicho que para hablar de ideologías políticas debíamos forzosamente resaltar su relación a veces indisoluble pero con fortuna distinguible de las ideologías, pensamientos y creencias de tipo económico, pero ahora es menester hacerlo también cuando se trata de ideologías y convicciones de tipo moral y social, para finalmente concluir con una idea de cuales son las ideologías políticas en el marco de una perspectiva actual, tarea que por supuesto no es nada fácil ni estará jamás exenta de inconsistencias, imprecisiones, observaciones y juicios críticos de toda índole y siempre bienvenidos para ampliar el panorama de la filosofía y de las ciencias políticas, sociales y humanas, también llamadas ciencias de la cultura.

Una vez que hemos explicado que las expresiones derecha e izquierda se originan a partir del siglo de la Revolución Francesa y que se usaron para distinguir en la Asamblea Nacional a quienes apoyaban al rey y al estatu quo (situados a la derecha) y a quienes apoyaban a la revolución y al cambio (ubicados a la izquierda), debemos apuntar que en la actualidad, si bien la esencia de las expresiones sigue siendo la misma para distinguir a la derecha y a la izquierda como un actitud frente al poder, o bien como bandera de lucha de opresores y oprimidos (Freire, 1968), el significado de ambas posturas se ha hecho cada vez más complejo al pasar de los años y a su vez también ha variado notablemente incluso de continente a continente o de país a país.

Cuando hablábamos de ideologías de tipo económico, en resumen lo que llamamos derecha aboga por una absoluta libertad económica, es decir, por la realización e imposición de dogmas basados religiosamente en el libre mercado -con escasa o nula intervención o regulación del Estado-; mientras que la izquierda propugna por una planificación social de la economía de la mano del Estado que haga más justa la distribución de los recursos. En contraste, en términos morales, sociales o culturales, a la derecha se le identifica con una actitud conservadora, por ejemplo, al defender la religión, la moral tradicional o las buenas costumbres; y a la izquierda con una actitud liberal que promueve entretanto, por ejemplo, la diversidad cultural, étnica, sexual o las transformaciones sociales.

Lo cierto es que para no confundir cuestiones morales o sociales con económicas o viceversa, los temas políticos deben analizarse uno por uno con sentido crítico, ya que todas las personas -al ser individuos libres y con pleno goce de todos los derechos humanos- tienen y tendrán siempre actitudes e ideas distintas sobre tal o cual tema de la agenda pública. Por tal motivo, los análisis contemporáneos de ideologías y convicciones políticas ya no se intentan analizar en términos lineales de derecha e izquierda, sino en cuadrantes, a modo de un plano cartesiano que nos ubica en función de nuestras posturas políticas, las cuales siempre estarán basadas en los intereses, principios y valores de cada individuo o colectivo.

Continúa…

*Las opiniones vertidas en ejercicio de mi libertad de expresión son siempre a título personal. Por un mundo de paz y de respeto hacia toda persona, bienvenido el debate de ideas. ¡Que viva la diversidad y todo aquello que nos hace únicos!