Por Georgina Obregón
-Aspirantes
Claudia Sheimbaum, Marcelo Ebrad y Adán Augusto López están desatados con eso de alcanzar la postulación para representar a Morena en la contienda electoral del 2024 para la presidencia de la República, al grado que pareciera que todas las acciones que emprenden tienen relación con la sucesión presidencial, pero no precisamente con su responsabilidad como titulares del gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Gobernación. Finalmente las actividades que encabezan son actos oficiales que se realizan con recursos púbicos y la mayoría de las veces en horario de trabajo.
-Cargada
Aunque el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, dijo en Hidalgo que él no había externado públicamente pretender la candidatura a la presidencia, pero la semana anterior en el estado de Morelos también se conformó la estructura morenista denominada “Adán Sí va”, que tocará puerta por puerta en los 36 municipios de ese estado. Cercanos a dicha armazón anotan que el responsable de la política interior del país ha manejado “su precampaña” (sic) haciendo política y aprovechando la cercanía que tiene con el presidente Andrés Manuel López Orador, con lo que se busca desbancar a Claudia Sheimbaum de la preferencia del jefe del Ejecutivo hacia ella, al considerarla su creación en materia de política.
-Chipotudo
El canciller Marcelo Ebrard se apresura a emparejar el piso que considera bastante chipotudo y con ese propósito entregó propuestas a Mario Delgado, presidente de Morena, para que los aspirantes de ese partido contiendan por la candidatura en igualdad de condiciones; en esa oferta también se vislumbra su intención de evitar que funcione la inclinación de Andrés Manuel López Obrador a favor de la gobernante de la ciudad de México. Otras de las ideas del titular de la SRE consisten en la realización de debates en el primer trimestre de 2023 y la renuncia de los aspirantes a sus cargos meses antes de los debates, al menos así no se aprovecharán del puesto.
-Mientras tanto
El Senado de la República deberá aprobar o no el plan B de reforma a la Ley Electoral del país a más tardar el 15 de diciembre. Ya se enmendó la propuesta de que partidos pequeños, como el PVEM, no perderían su registro por falta de más del 3 por ciento de la votación requerida. Ahora queda esperar el desenlace final que tiene en sus manos la Cámara Alta.













