Integrantes de la comunidad LGBTIQ+ participaron en la vigésima sexta edición de la Marcha del Orgullo en Pachuca, donde hicieron un llamado a frenar los discursos de odio, la discriminación y la violencia contra las personas de la diversidad sexogenérica.
Aunque una intensa lluvia registrada obligó a suspender momentáneamente las actividades y a que las y los asistentes tuvieron que resguardarse, el recorrido se reanudó conforme a lo programado.
Con decenas de asistentes, el contingente partió de la Plaza Independencia, frente al Reloj Monumental de Pachuca, encabezado por integrantes de organizaciones de la sociedad civil, así como por el regidor por acción afirmativa de diversidad sexual y de género, Arlan Cruz Olvera; la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), Ana Karen Parra Bonilla, y la diputada local Johana Montcerrat Hernández Pérez.
Las y los participantes recorrieron la calle Guerrero y la avenida Juárez hasta llegar a las instalaciones de la CDHEH, donde emitieron un posicionamiento en el que rechazaron los discursos de odio y los actos de discriminación dirigidos hacia las personas de la comunidad LGBTIQ+.
Recordaron que México continúa entre los países con mayor incidencia de crímenes de odio en América Latina, al ocupar el segundo lugar, y señalaron que aún existe atención con perspectiva de diversidad sexual y de género.
Solicitaron a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo mantener el acompañamiento a los municipios en la protección de los derechos de la población sexogenérica, y exhortaron al Congreso local a fortalecer leyes para frenar los discursos de odio.
“Estamos aquí celebrando, pero también ejerciendo el derecho de existir, ser visibles y vivir libres de violencia. Queremos decirlo claro: los discursos de odio no son opiniones; cuando se normalizan generan exclusión y violencia”.
También destacaron que dentro de la comunidad sexogenérica existen sectores que enfrentan múltiples condiciones de vulnerabilidad, entre ellos personas indígenas, personas con discapacidad, adultos mayores y quienes viven en situación de pobreza, por lo que demandaron una defensa integral de sus derechos humanos.
La reina trans de esta edición, Kenia Vizueth, originaria de Tula de Allende, señaló la importancia enviar un mensaje de rechazo a la violencia, la discriminación y cualquier forma de exclusión hacia la diversidad sexual.













