Millones de aficionados vibraron de emoción con el segundo gol de México, anotado por el hidalguense Raúl Alonso Jiménez Rodríguez, durante el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ante la selección de Sudáfrica.

El originario del municipio de Tepeji del Río donde vivió sus primeros años, nació el 5 de mayo de 1991. Posteriormente, se mudó junto con su familia a la Ciudad de México para desarrollarse en el futbol profesional.

El llamado “Lobo de Tepeji” se formó futbolísticamente en el Club América, donde conquistó un título de liga en 2013 ante Cruz Azul. Más tarde, emigró a Europa y jugó con el Atlético de Madrid, de España, en 2014, equipo con el que ganó una Supercopa.

Su etapa más exitosa fue en Portugal, donde militó con el Benfica y conquistó dos títulos de liga, además de una Copa de Portugal, una Copa de la Liga y una Supercopa. Sin embargo, ha recibido mayores elogios y el cariño de la afición por su desempeño con el Wolverhampton, de Inglaterra, donde rompió el récord de más goles anotados con el club.

El seleccionado nacional fue reconocido en su tierra natal con el Premio al Mérito Deportivo del Estado en 2018, otorgado por el Instituto Hidalguense del Deporte (Inhide), cuya edición fue bautizada con su nombre. Asimismo, en Tepeji del Río recibió la Medalla Melchor Ocampo en 2020 por su destacada trayectoria internacional.

Después de anotar, Raúl Jiménez rompió en llanto al recordar a su padre, fallecido el 11 de marzo de 2026 a consecuencia de cáncer de páncreas. El delantero fue consolado por su compañero Roberto Alvarado, quien lo abrazó mientras el resto de la selección mexicana se unía a la celebración. Desde la muerte de su papá, marcar un gol en una Copa del Mundo dejó de ser únicamente una meta deportiva para convertirse también en memoria de quien fue uno de sus principales impulsores

Sufrió lesión en 2020 que puso en riesgo su vida

Tras disputar un partido de la Premier League contra el Arsenal, cuando militaba en el Wolverhampton, Raúl Jiménez sufrió una grave lesión al impactarse de cabeza con el defensor David Luiz. Debido a ello, fue sometido a una cirugía craneal de emergencia para detener una hemorragia y recolocar fragmentos óseos.

El futbolista hidalguense atravesó un proceso de recuperación de casi nueve meses, que incluyó terapias cognitivas y físicas, así como el diseño de una protección craneal interna y una diadema de kevlar para amortiguar futuros impactos. Finalmente, regresó a las canchas el 14 de agosto de 2021 en un partido ante el Leicester City.