Todos los días, después de decir presente en el pase de lista, Ricardo Aragón Vázquez, se dirige hacia el espacio donde se alberga Odín para revisarlo, analizar cómo amaneció, en qué condiciones se encuentra y si todo está bien para que ambos se dirijan a trabajar.

Ellos son “una pareja” de las 30 que existen en la Unidad Canina de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Puebla (Ssptm), y que se enfocan en acciones de detección de narcóticos, explosivos y armas de fuego.

“Es una experiencia totalmente diferente, fuera de lo que es una rutina de operativo; es trabajar con un ser vivo totalmente noble, fiel, que necesitan toda la atención de nosotros”, comentó en entrevista con Síntesis.

Refiere que para el perro toda la labor que realizan y la capacitación que reciben es un juego para ellos.

Hace 4 años, Ricardo ingresó a la unidad canina y se dedicó a la tarea de entrenar al labrador, con el que a diario sale a detectar armas y explosivos.

En su vida operativa, Odín ha detectado tanto en paqueterías como en recorridos de prevención y seguridad.

Recordó que hace un año hubo un enfrentamiento en el barrio de Analco, donde unos policías del sector 5 tuvieron un encuentro con unos delincuentes que iban armados, la cuales al verse acorralados, tiraron el arma cerca del puente de Ovando; por lo tanto, el perro inmediatamente la detectó en una jardinera.

“Estaba todo oscuro, fue en la noche, y gracias al olfato de él (Odín) se pudo localizar el arma y detener a los delincuentes”, puntualizó.

En la unidad canina se albergan a perros específicos para detectar determinados aromas o colores, manejadores para perros de guardia y protección, manejadores para perros detectores de explosivos y para perros detectores de narcóticos.

De acuerdo con Humberto Rivera García, director de seguridad pública municipal, es fundamental el uso de los perros entrenados en las filas de la seguridad, pues tienen cualidades mejor desarrolladas que las del ser humano.

“Se dice que el olfato del perro tiene un millón de células olfativas mayores con lo cual es un detonante para nosotros”, precisó.

Sentenció que un perro entrenado como Odín puede atravesar muchas barreras de muchos olores o colores y al final de cuentas llegar a su objetivo.

“Cosa que la tecnología no ha llegado a desarrollar o superar el uso del olfato del perro”, precisó.

De enero de este año a la fecha, la unidad canina han detectado 469 piezas de LSD, mil 164 gramos de cristal, 504 piezas de mentafetaminas, 317 gramos de hachis, 53 gramos de cocaína, 1 frasco de hongos alucinógenos, 96 kilos de marihuana, 14 gramos de heroína, 13 armas de fuego, un lanza granadas, y 124 cartuchos de calibre .223

perros UNIDAD CANINA K9

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