El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, afirmó que el caso de Renato Romero Salas, activista detenido por la Fiscalía General del Estado (FGE), será atendido y vigilado por las autoridades, aunque aclaró que se trata de un conflicto entre particulares y no de un asunto gubernamental.
Romero Salas fue aprehendido por los presuntos delitos de despojo y daño en propiedad ajena, lo que ha generado pronunciamientos de colectivos y defensores de derechos humanos.
En conferencia de prensa, Claudia Martínez Sánchez, representante del Colectivo Nacional Alerta Temprana de Periodistas y Activistas (CONAPA), exigió su liberación y aseguró que las acusaciones en su contra carecen de sustento.
Ante ello, el mandatario estatal se deslindó de cualquier intervención directa, pero garantizó que su administración estará al tanto de la situación.
“Este no es un tema de gobierno, es un conflicto entre particulares. Cuando alguien comete un acto, ese acto puede tener consecuencias. Nosotros estaremos atentos a que se respeten los derechos”, expresó Armenta.
Finalmente, informó que la Comisión Estatal de Derechos Humanos ya está dando seguimiento al caso, y reiteró su compromiso de vigilar los asuntos más delicados en materia de justicia y derechos humanos.
La detención se llevó a cabo el 1 de julio de 2025, a las 07:25 horas aproximadamente, en la colonia Granjas Puebla, mientras se dirigía a una “Asamblea de Defensa del Agua” en Nealtican
Según la Fiscalía General de Puebla, existe una orden de aprehensión por presuntos delitos de daño en propiedad ajena y despojo agravado, relacionados con una protesta ocurrida el 28 de mayo de 2025 en San Miguel Xoxtla, donde habría lanzado piedras y objetos contra una tubería de agua potable junto a unas 30 personas




















