El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, denunció que la mayoría de los vehículos robados en la entidad son desmantelados con la complicidad de autoridades municipales, principalmente en regiones como Esperanza, Ciudad Serdán, Tecamachalco, Palmar de Bravo y Quecholac.
El mandatario afirmó que estos municipios concentran un alto número de unidades que, luego de ser robadas, terminan en talleres clandestinos donde son desarmadas.
Señaló que este tipo de actividades no podrían realizarse sin la tolerancia o participación de servidores públicos de esas regiones.
Añadió que esta práctica afecta directamente a las familias poblanas y genera un mercado ilegal que alimenta otros delitos.
El gobernador también habló de una corresponsabilidad social, al señalar que en algunos casos ciudadanos participan en estas actividades, ya sea por engaños, necesidad económica o presión de grupos criminales.
Ante este panorama, informó que el gobierno del estado ya implementa acciones para enfrentar esta problemática, tanto en materia de seguridad como en el combate a la corrupción.
Además, dijo que se refuerzan campañas permanentes de prevención para evitar que la población sea víctima o participe, incluso sin saberlo, en estas actividades ilícitas.
Finalmente, Alejandro Armenta dejó claro que no habrá tolerancia para las autoridades municipales que resulten involucradas en estos hechos.




























