La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) reforzará el trabajo para enfocar su labor institucional a fin de lograr mayor conciencia social, erradicar paradigmas, concepciones erróneas y el desconocimiento de los derechos humanos, indicó el ombudsman, Víctor Manuel Cid del Prado Pineda.
Lo anterior al realizar el lanzamiento de la campaña denominada: “Principios básicos para vivir los derechos humanos, desde el servicio público”, al que acudieron representantes de los poderes, organismos autónomos, organizaciones de la sociedad civil y universitaria.
“Más allá del marco normativo con el que contamos en materia de derechos humanos el reto, la tarea fundamental permanente consiste en garantizar su vigencia así como los mecanismos que permitan lograr su cumplimiento y en su caso, la reparación de violación de derechos humanos”, aseveró
Durante su mensaje, señaló que el respeto de los derechos humanos en el ejercicio de la función pública propiciará cohesión y la inclusión social, así que el reto en la esfera nacional y particularmente en lo local, es que la comisión estatal continúe con la intensa tarea por el respeto de las libertades y de la dignidad humana a toda persona con el combate de las violaciones de los derechos humanos.
Por lo anterior, expuso que será mejor la prevención y con ello una cultura ambivalente de denuncia y respeto a los derechos humanos, así que continuará trabajando para enfocar su labor institucional en aras de lograr una mayor conciencia social, erradicar paradigmas, concepciones erróneas y el desconocimiento de los derechos humanos.
En su momento, la consejera consultiva, Mayra López Lara, fue en la encargada de presentar los cinco principios que se resumen en reconocer que “somos personas”, atendiendo, apoyando, guiando, educando y cuidando personas; el segundo revalorar que “yo tengo” actitudes, conductas, palabras y pensamientos, utilizadas de manera positiva o negativa.
El tercero que “hago uso de la dualidad” para aceptarme y trabajar en uno, el cuarto que como persona uno se ocupada de utilizar y aplicar el principio universal de nunca enjuiciar; mientras que el quinto es hacer actos de amor con uno mismo.








