Escrito Por: Gonzalo Yanes Díaz
A pesar de los múltiples tratamientos que sobre la migración de México a Estados Unidos ocurren en el campo de las ciencias sociales en uno y otro país, es necesario mantener este perfil en la medida en que, siendo un problema que no tendrá solución definitiva, al menos las reflexiones que se hagan desde la academia, la administración pública y el empresariado puedan reducir los efectos nocivos del proceso. Tal ha sido la visión con la que, el pasado día 23 de octubre, se presentó en el seno de El Colegio de Tlaxcala una obra sobre el tema, Emprendimiento y migración de retorno, coordinada por Miguel Cruz Vásquez y Alfredo Cuecuecha Mendoza 1.
Sobre la obra:
Rojas Hernández en su análisis introductorio destaca el marco histórico del tema (Bringas) y la necesidad de que la moraleja de la crisis económica de los años 30 que de ello se deriva pueda ser aprovechada en los problemas actuales; también se refiere a los hallazgos de Cuecuecha M. según los cuales se ha disminuido el flujo de ida debido a la reducción de la presión demográfica y a la actual recuperación económica mexicana, los que sorprenden por lo inauditos y al mismo tiempo fortalecen la idea de ordenar una política migratoria coordinada entre México y EEUU, en consideración al hecho de que el fenómeno nunca se detendrá definitivamente, tal como lo confirma el que la capacidad humana de desplazamiento ha sido inmemorial y siempre habrá esperanza e ilusión de mejor futuro con el cambio de residencia; el ángulo humano del caso lo detallan Mojica y López quienes estudian las experiencias afectivas y crisis de identidad de los retornados al integrarse a sus lugares de origen; de modo similar, al analizar las motivaciones para retornar, Salas Salgado destaca la atracción por invertir lo ganado fuera en empresas del terruño, sacando partido a la experiencia azarosa vivida y aplicando la remesa en el negocio, en vez de dilapidarla; el modelo de reinserción económica del retornado de raíces rurales, por medio del emprendimiento, es tratado como factible por Reyes y Gijón-Cruz, siempre y cuando los gobiernos lo provean de los necesarios sistemas de apoyo; tanto los autores Pico como Cruz y Salas abordan, en función de la experiencia empresarial de los retornados, la generación y multiplicación de una reinserción positiva como resultado de la evidente vinculación de las economías rurales con las nacionales e internacionales, como efecto de las remesas.
El arco de interpretaciones que dan cuerpo al trabajo comentado ofrece un panorama complejo, como lo es el tema de la migración en general, aunque los
detalles precisos pueden dar lugar, sin duda alguna, a acciones de todos los actores involucrados, sean los propios migrantes, los empleadores del país recipiente y las autoridades de ambos países. Por tal razón se esperaría que una apropiada difusión de tal trabajo entre cuerpos de interés en la materia pudiese dar un claro fruto de comprensión, entendimiento y solidaridad tan necesarias en un medio dentro del cual el migrante afronta malos tratos, discriminación y desamparo, aunque también puede saborear los frutos de su aventura en la figura de mejores condiciones de vida. Las dificultades para el estudio de tan espinoso problema, se pueden reducir a la explicación teórica que nos dan Duran y Massey:
a) Un tratamiento de las fuerzas estructurales que promueven la emigración desde los países en desarrollo;
b) Una caracterización de las fuerzas estructurales que atraen migrantes hacia las naciones desarrolladas:
c) Tomar en cuenta las motivaciones, objetivos y aspiraciones de quienes responden a estas fuerzas estructurales, y
d) Considerar las estructuras sociales, económicas y culturales que surgen para conectar las áreas de origen y destino de la migración2.
La obra coordinada por Cruz V. y Cuecuecha M. estaría añadiendo la consideración de las causas y motivos para retornar, según la visión teórica de Reyes y Gijón-Cruz en términos de la dimensión de la economía familiar en el medio rural, causada por los que retornan a operar estrategias de inversión, sumada a la de Cuecuecha por razones demográficas y cambios económicos en México. Los autores coinciden en considerar los lazos afectivos entre residentes y retornados como una fuerte motivación, entre tantos otros, debidos a consideraciones de identidad o de éxitos y fracasos de los migrantes, todo lo cual corresponde a un complejo marco de experiencias variopintas cuyo conocimiento debe motivar a los gobiernos para mantener vivos los programas de atención debida al migrante que retorna.
La obra es una llamada de atención a fin de que el fenómeno migratorio se conozca mejor y, en consecuencia, forme parte de la vida cotidiana de los residentes permanentes tanto del país de salida como del de llegada, en un marco de respeto a los derechos humanos y al sentido humanitario universal para su remedio. Confiamos en que este tipo de análisis se multiplique y difunda debidamente dentro y fuera de las fronteras nacionales.


























